martes, 25 de febrero de 2020

EL CORONAVIRUS (COVID – 19)




Muchos se preguntaran y hasta opinaran sin saber en profundidad que es el CORONAVIRUS, esta epidemia que lleva más de Dos mil trescientas personas muertas. Ahora en breve explicare  que es este virus que tiene en alarma a las autoridades mundiales en salud.





Es un virus que pertenece a la familia Coronaviridae, subfamilia Orthocoronavirinae. Causa la enfermedad conocida oficialmente como COVID-1
Los Coronavirus son Virus de tipo ARN de aproximadamente 30.000 bases, es el más grande Genoma de ARN para un virus Animal. Esta familia está compuesta por tres grupos de virus  de los cuales dos incluyen coronavirus humano, estos son los causantes de un 16% de los refriados comunes. Aunque se  viene presentando dentro de estos dos grupos otras clases de coronavirus y ocasionan neumonía atípica. Así es denominado porque su causa es atípica así como su presencia clínica
El origen del Coronavirus es desconocido muchos lo asocian por provenir de animales y que genero una mutación. Otros dicen que es producto de un laboratorio y es un arma letal para atacar, pero esta versión es poco probable así como la fabricación de la industria farmacéutica.
Este virus se trasmite de humano a humano a través de cuencas fluviales, tuberías de agua y la alta densidad de la población genera un alto riesgo de contagio. E detectó por primera vez en el mes de diciembre de 2019 en la provincia de Hubei, en china y es una especie de coronavirus denominado COVID – 19.
Que sucede con las mercancías que vienen desde la china?
No existe medidas oficiales de las autoridades frente  a esas mercancías provenientes de china adicional a los controles que se hacen rutinariamente.
Las recomendaciones estándar para prevenir la propagación de la infección incluyen lavarse las manos regularmente, cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar, cocinar bien la carne y los huevos. Evite el contacto cercano con cualquier persona que presente síntomas de enfermedades respiratorias, como tos y estornudos.




Coronavirus  impacto comercial

               
La crisis provocada por la epidemia de coronavirus


Mientras China intenta contener la propagación de la epidemia, el impacto inmediato de la crisis del coronavirus ya se hace patente.
Los gobiernos cuyos ciudadanos en el exterior han quedado atrapados en las zonas de contagio se debaten entre la repatriación y el aislamiento de aquellos que, de regreso a casa, podrían ser portadores del virus.
Algunos países han cerrado sus fronteras al ingreso de ciudadanos chinos. Y, en algunos lugares, ha habido -quizá de forma inevitable- una desagradable e injusta estigmatización de China y de los chinos.
El impacto económico de la crisis también es evidente. Pero es imposible saber cuánto se extenderá esta situación y prever sus repercusiones para Pekín. Todo depende de cómo se desarrolle la epidemia.

 

¿Impacto duradero?
Como destaca Bonnie Glaser, directora del Proyecto sobre el poder de China del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIC, por sus siglas en inglés): "el impacto sobre la percepción de (el presidente) Xi Jinping en el país y en el exterior dependerá de la duración del virus y de su impacto en la economía de China)"

"Si el Partido Comunista de China controla la propagación de la epidemia y pone fin a la crisis, pocas personas en China seguirán criticando al partido por su lenta respuesta inicial y por sus intentos para ocultar el brote", señala.
Pero, ¿cuál puede ser el impacto duradero de la crisis?¿Hasta qué punto podría cambiar la percepción existente sobre China, sobre Xi Jinping y sobre la dirección en la que este ha enrumbado el país?
¿Cómo podría esta crisis afectar la relación clave entre Pekín y Washington? Y, ante los claros síntomas de una "guerra fría" tecnológica en desarrollo entre ambos -la batalla por la tecnología 5G y por la inteligencia artificial-, ¿podrían las tensiones derivadas de esta crisis del coronavirus empeorar las cosas?
Veamos primero qué nos dice esta crisis sobre China.

"La primera, que ya está siendo transmitida a través del cuerpo diplomático de China es que el país ha tomado medidas extraordinarias para contener el virus, tanto por el beneficio de su pueblo y como un regalo para el resto del mundo", explica.
Según ellos, estas acciones "son posibles por el particular modelo autoritario de China".
Pero existe una segunda narrativa según la cual "China perdió un tiempo muy valioso en atender la crisis debido a su sistema político y a su decisión de silenciar a las voces independientes", dice Economy.
"Además, bajo Xi Jinping, los funcionarios locales se han vuelto más temerosos de reconocer que las cosas no marchan bien. Esto también ha dificultado tener una respuesta eficaz", agrega.

Como observadora experimentada de China, Elizabeth Economy me dijo que lo que le parecía especialmente preocupante es que "incluso tras la muerte del doctor Li Wenliang, el Partido Comunista sigue persiguiendo a las voces independientes".

i fue visto por muchos en China como un soplón y por otros, como un héroe. Fue el hombre que por primera vez alertó sobre la amenaza que suponía el brote del nuevo coronavirus en Wuhan. Él mismo murió víctima de la enfermedad.
Pero, ¿cuál es la visión que el resto del mundo tiene sobre lo que ocurre?

Peso en la economía global

Elizabeth Economy dice que no cree que el coronavirus cambiará la imagen del gobierno de China y que, más bien, "alimentará las creencias preestablecidas".
"Los partidarios destacarán la impresionante movilización de recursos, mientras los detractores pondrán el foco sobre la falta de transparencia y su preocupación por la inexactitud de la información china", opina.
En el frente económico, sin embargo, el impacto podría ser significativo, incluso con solo poner de relieve cosas que ya sabemos.
La pandemia ha subrayado el peso de China en la economía global y en la importancia de contar con redes de suministro diversificadas.
Según Economy, "quizás esto va a estimular a más empresas a no colocar demasiado el peso de su manufactura en China o a no depender demasiado de su mercado interno".
Durante una reciente conferencia de seguridad a la que asistí en Múnich, la sombra del coronavirus y su posible impacto en la relación a mediano y largo plazo entre Washington y Pekín eclipsó gran parte del debate.


Acuerdos comerciales
"Las empresas estadounidenses llevan tiempo pensando en reducir la exposición de su cadena de suministro a China, dado el aumento de las hostilidades comerciales, además de que la fuerza laboral china es cada vez más costosa e ineficiente", me dijo.
Con el coronavirus, "las empresas estadounidenses pueden tener ahora la excusa que necesitaban para hacer esa jugada. Obviamente, es un ejemplo extremo, pero es una posibilidad muy real en la medida en la que el coronavirus siga causando caos".
Bremmer argumenta que como mínimo, "el coronavirus hará muy improbable que China sea capaz de cumplir con la 'Fase uno' del acuerdo comercial que recién firmó con EE.UU., lo que intensificaría más aún la tendencia hacia la desvinculación entre EE.UU. y China".
Glaser coincide en que China tendrá dificultades para cumplir con los compromisos que hizo en la "Fase uno", pero cree que "EE.UU. probablemente se lo deje pasar".

"Hostilidad bipartidista"

"Si el coronavirus comienza a tener un impacto real en EE.UU. -y nada menos que durante un año electoral- es más probable que veamos al presidente Trump tomar una postura mucho más agresiva ante Xi. Y esto no será una simple retórica vacía", dice.
"Dada la línea dura bipartidista que ya existe ante China en EE.UU. estos días, una decisión de Trump para volverse en contra de Xi tendría un verdadero impacto en la relación entre las dos únicas superpotencias económicas del mundo", agrega.



Esta hostilidad bipartidista hacia China quedó claramente en evidencia en la conferencia de Múnich.
La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, encabezó una gran delegación del Congreso y habló abiertamente contra los chinos, especialmente en lo que respecta a la rivalidad tecnológica.
Pero para mí no se trataba solo de negocios o tecnología. Había un claro elemento ideológico en el debate.
Mark Esper, secretario de Defensa de EE.UU., prefirió referirse a las acciones del "Partido Comunista Chino" en lugar de "China".


Texto tomado de  BBC News Mundo.



jueves, 24 de octubre de 2019

trastorno del control de impulsos.




Un impulso se caracteriza por ser algo que todas las personas viven o sienten en algún momento a lo largo de su vida, y se trata de llevar a cabo una acción de forma emocional o, por decirlo de otra forma, hacer algo “sin pensar”. Habitualmente, la persona es perfectamente capaz de gestionar estos impulsos, dejándose llevar en mayor o menor medida. Sin embargo, en algunas personas esta capacidad se ve altamente alterada, pudiendo desencadenar un desorden mental conocido como trastorno del control de impulsos.


El trastorno del control de impulsos se define, según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV), como aquellos trastornos en los que la persona experimenta grandes dificultades o no es capaz de soportar o resistirse al impulso de cometer una acción que acabará siendo nociva para la propia persona o para los demás.


En casi todas estas alteraciones de la conducta, el paciente experimenta una sensación de tensión o de gran activación previa a la realización de la acción, seguida de una emoción o sentimiento placentero, de gratificación o, incluso, de liberación.


La sintomatología suele crónica y en un gran número de veces intrusiva, llegando a interferir en diferentes áreas de la vida del paciente. Asimismo, las personas afectadas por un trastorno de control de impulsos tienden a poseer un déficit en la capacidad para controlar sus emociones, lo que unido a los síntomas propios del trastorno puede provocar también un serie de alteraciones emocionales.
En la mayoría de los casos, la afección comienza en la etapa de la infancia o la adolescencia y los síntomas tienden a agravarse con el tiempo.


Clasificación

A pesar de que existen numerosas alteraciones psicológicas caracterizadas por un déficit en el control de los impulsos, algunos de los trastornos de control de impulsos más conocidos son los siguientes.

1. Trastorno explosivo intermitente

En el trastorno explosivo intermitente la persona experimenta capítulos recurrentes de conductas impulsivas, caracterizadas por ser de carácter agresivo y virulento. Asimismo, también puede acometer arrebatos de manifestaciones verbales coléricas y reacciones desproporcionadas a cualquier situación.
Algunos de sus síntomas incluyen rabietas, violencia doméstica o lanzar y romper cualquier objeto que el paciente tenga a mano.

2. Cleptomania

A pesar de ser uno de los trastornos con más fama dentro de los trastornos del control de impulsos, la cleptomanía es una alteración compleja que se define como la incapacidad de refrenar o dominar el impulso de robar.
Una persona cleptómana experimenta un irresistible impulso de robar, en muchas ocasiones, con el objetivo de apaciguar sus emociones. Asimismo, una peculiaridad poco conocida de la cleptomanía es que el paciente suele sentir culpabilidad tras acometer el robo.

3. Tricotilomanía

La tricotilomanía se caracteriza porque la persona es incapaz de reprimir el impulso de tirarse del cabello, llegando a arrancarlo y provocándose decalvaciones. Es alteración está muy asociada a la tricofagia, en la que la persona además de arrancarse el pelo lo ingiere de forma compulsiva.

4. Piromanía

Otro trastorno psiquiátrico sumamente conocido es la piromanía, en el cual el paciente siente el impulso de originar incendios, experimentando una sensación placentera, de alivio y de calma.

5. Ludopatía

La ludopatía también es conocida como juego compulsivo, y en ella la persona siente una incontrolable urgencia o necesidad de realizar o persistir en conductas relacionadas con el juego, aunque esto implique un grave deterioro en su vida o grandes pérdidas a nivel económico.

6. Dermatilomanía

Esta es una afección poco conocida en la que la persona siente la necesidad compulsiva de arañarse, rozar, pellizcarse o rascarse la piel.

Síndrome del acaparador compulsivo

En este síndrome la persona tiende o tiene la obsesión de recolectar y almacenar objetos de manera desmesurada; sin importar que estos carezcan de cualquier valor, o bien sean nocivos o perjudiciales para la salud.
En estos casos las personas pueden llegar a vivir hacinadas en sus casas, rodeadas de cientos de objetos apilados por el hogar. Asimismo, también pueden llegar a recoger animales, sosteniendo a una gran cantidad de animales, en muchas ocasiones bajo condiciones de poca salubridad.

Debido a la gran cantidad y diversidad de alteraciones del comportamiento que engloban los trastornos del control de impulsos, existen una infinidad de síntomas y signos propios de estos. Y estos variarán en función del tipo de afectación que sufra la persona.
Esta sintomatología se puede dividir en síntomas físicos, conductuales, cognitivos y psicosociales
Síntomas físicos
Marcas como cardenales, contusiones o magulladuras
Cicatrices de quemaduras consecuencia de experimentar con el fuego.
Síntomas conductuales
Capítulos de furia explosiva
Comportamiento colérico frente a cualquier persona, animal u objeto
Conductas de robo
Mentiras
Experimentar constantemente con fuego o generar incendios
Síntomas cognitivos
  • Falta de control de impulsos
  • Falta de concentración
  • Ideas intrusivas
  • Esquemas de pensamiento obsesivos
  • Esquemas de pensamiento compulsivos
  • Síntomas psicosociales
  • Inquietud
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Temperamento irritable o agresivo
  • Poca autoestima
  • Aislamiento y soledad
  • Desapego emocional

Causas

El origen y evolución de los trastornos de control de impulsos puede encontrarse en diferentes causas, pudiendo ser genéticas, físicas y ambientales.

1. Causas genéticas

Del mismo modo que otros trastornos psiquiátricos son susceptibles de originarse por causas genéticas, diversos estudios han afirmado existencia de una influencia genética en el inicio y desarrollo de los trastornos del control de impulsos.

2. Causas físicas

Mediante la utilización de técnicas de neuroimagen se ha podido constatar que los pacientes que manifiestan síntomas propios del trastorno de control de impulsos revelan diferencias en el cerebro a nivel estructural.
Esta diferenciación podría interferir en la funcionamiento normal del cerebro, incluyendo la correcta actividad de los neurotransmisores encargados del control de los impulsos.

3. Causas ambientales

El contexto o entorno en el que vive la persona es un elemento susceptible de ejercer una gran influencia en esta, convirtiéndose en un agente importante a la hora de moldear la conducta de los pacientes.

Tratamiento

Al igual que ocurre con la gran diversidad de síntomas, el tratamiento para el trastorno del control de impulsos dependerá de la manera en la que este se exteriorice.
Asimismo, en contadas ocasiones la persona acaba solicitando asistencia o ayuda profesional, dándose solamente en aquellos casos en los que el trastorno ha llegado a interferir demasiado en la vida del paciente o en aquellos en lo que ha llegado a saltarse la ley.
Aún así, se ha demostrado que las intervenciones más eficaces son aquellas que combinan un abordaje psicológico con un tratamiento farmacológico que disminuya las compulsiones del paciente.



domingo, 20 de octubre de 2019

Nobel de Economía: cómo se investigan las posibles soluciones a la pobreza


La pobreza extrema es un tema que nos convoca y nos conmueve a todos. Actualmente, 700 millones de personas viven en situación de extrema pobreza en el mundo y 500.000, en nuestro país. Muchas veces, los análisis económicos se limitan a tratar este problema como el subproducto de un sistema con fallas o como la obvia consecuencia de una serie de inconsistencias intertemporales, y no se concentran en entender cómo reducirla. El trío ganador del premio Nobel de Economía de este año -el indio Abhijit Banerjee, la francesa Esther Duflo y el estadounidense Michael Kremer- propuso un nuevo enfoque y, desde hace dos décadas, trabaja para cambiar la forma en la que estudiamos la economía del desarrollo, introduciendo la evidencia y las evaluaciones rigurosas como herramientas centrales.





La innovación que propusieron consiste en descomponer las grandes preguntas en otras más pequeñas que pueden ser contrastadas empíricamente. Por ejemplo, en lugar de preguntarse cómo logramos luchar contra la pobreza extrema prevalente entre los chicos, los tres economistas plantearon preguntas más concretas: ¿qué políticas o iniciativas funcionan o ayudan para que los chicos aprendan más y mejor en la escuela? O bien, ¿cuál es la forma más costo efectiva de mejorar la salud de los más pequeños?


Al desarmar de esta manera los complejos mecanismos que explican la pobreza en componentes más pequeños, que se pueden estudiar, medir y comprender, los investigadores consiguieron generar recomendaciones sobre el diseño, la implementación y la mejora de políticas públicas en áreas como la educación, la salud y la inserción laboral, especialmente de las personas de menores ingresos y en situación vulnerable.

La metodología experimental usualmente usada en estas investigaciones supone dividir al azar la población observada en al menos dos grupos: en el primero nada cambia y se lo conoce como grupo de control, y en el segundo, al que se lo llama grupo de tratamiento, solo cambia aquello cuyo impacto queremos medir.


Por ejemplo: elegimos al azar algunos cursos de escuelas y les entregamos de manera gratuita una computadora personal a cada alumno. Luego, comparamos las notas promedio entre los cursos que recibieron las computadoras y los que no, y observamos los efectos que la intervención tuvo. Los aprendizajes obtenidos en esta etapa piloto pueden permitir expandir el programa para llegar a una población más amplia.
Aunque esta forma de investigar supone un gran avance, hay que comprender que los efectos obtenidos son, en principio, solo válidos en el contexto específico en el que se hizo el experimento. Es previsible que el efecto no sea igual en un país con acceso generalizado a internet que en uno donde esa conectividad no existe o es limitada. Por eso, las políticas públicas siempre deberían evaluarse rigurosamente, aun si están basadas en las mejores prácticas.
La pobreza no es un problema nuevo ni para para los políticos argentinos ni para nosotros, como ciudadanos. Pero podemos decir con certeza que nuestras políticas públicas siguen sin estar a la altura del desafío.
En primer lugar, no siempre está claro qué se busca. Tomemos por ejemplo una política pública que fue muy exitosa en garantizar el acceso a un bien hoy necesario y que, por lo tanto, provocó un gran apoyo popular y político: Conectar Igualdad. Nos concentramos solo en contar cuántas computadoras se entregaron y olvidamos preguntarnos si nuestro objetivo era mejorar los resultados académicos de los alumnos, sus perspectivas laborales, o modificar sus vínculos sociales. En segundo lugar, no sabemos qué funciona porque, incluso si está clara la pregunta que hay que hacerse, no solemos darnos el lugar para responderla. Las evaluaciones demandan tiempo y dinero, dos recursos no fácil de conseguir en la política argentina. Y, por último, aun si conseguimos intuir qué funciona -y, sobre todo, qué no funciona-, suele ser muy complejo modificar las políticas vigentes.
TEXTO TOMADO DE YAHOO FINANZAS.

jueves, 17 de octubre de 2019

Que es el metodo de evaluación de validez de la declaración


Conocido como statement validity assessment:




En los años setenta y ochenta del siglo pasado surgió un gran número de propuestas para evaluar la credibilidad de las declaraciones de posibles víctimas de abuso sexual infantil (para una revisión en castellano de estos procedimientos puede verse Garrido y Masip, 2001Manzanero, 1996Manzanero, 2001Manzanero, 2010Masip y Garrido, 2007). De estas propuestas quizá la más conocida es el SVA (Statement Validity Assessment; Köhnken y Steller, 1988Steller y Köhnken, 1989), utilizado en castellano por primera vez en 1990 (S° 1/90 Jdo. n° 2 de Aranjuez; S° 128/91 de la Secc. 17 de la Audiencia Provincial de Madrid; Sentencia 465/91 Jdo. de Instrucción n° 1 del Puerto de la Cruz, Tenerife) y ratificada su utilización como método de evaluación de credibilidad por el Tribunal Supremo alemán en 1999 (Tribunal Federal Supremo Alemán, Sala de lo Penal, art. 45, párr.164). El SVA tiene sus orígenes en propuestas previas de Suecia (Trankell, 1972) y Alemania (Arntzen, 1970.


Undeutsch, 1967). Desde entonces la psicología forense ha experimentado un gran avance y mucho se conoce ya sobre los supuestos de estas técnicas y sus limitaciones. Sin embargo, desde un punto de vista profesional hemos podido observar cómo su uso se ha extendido de manera generalizada por numerosos países al margen de los datos empíricos acumulados en las últimas tres décadas, a veces perdiéndose con el paso del tiempo los fundamentos de este procedimiento (Köhnken, 2014). Un reciente estudio (Pelisoli, Herman y Dell’Aglio, 2015) sobre los conocimientos que profesionales y no profesionales tienen acerca del abuso sexual infantil muestra que el porcentaje de respuestas correctas en un cuestionario sobre las evidencias científicas en este ámbito fue del 55% en los primeros y del 44% en los segundos. De todos los grupos evaluados, el que mayor porcentaje de respuestas correctas obtuvo fue el de psicólogos norteamericanos, con una puntuación de sólo el 76%. 
Los autores concluyen que la mayoría de los profesionales carecen de los conocimientos apropiados para la evaluación forense del abuso sexual infantil. De este modo, no es infrecuente apreciar cómo se cometen muchos fallos en la evaluación del abuso sexual infantil. 
El SVA no es una prueba psicométrica sino un procedimiento de generación y falsación de hipótesis sobre el origen de una declaración 


La aplicación del SVA comienza con el análisis de los datos contenidos en el expediente (edad, capacidades cognitivas, relación con el acusado), el hecho en cuestión (tipo de hecho, episodio único o reiterado), declaraciones anteriores (cuántas veces se ha interrogado al testigo, qué ha señalado, qué técnicas de entrevista se han utilizado) y cualquier otra información relevante del caso (tiempo transcurrido entre el evento y la denuncia, consistencia entre la declaración y otras pruebas, ocurrencia de otros elementos relevantes). 



Después de recoger estos antecedentes se planifican los métodos de evaluación adecuados para poner a prueba las hipótesis, para posteriormente realizar una entrevista semi-estructurada respecto del hecho en cuestión. Finalmente, estos antecedentes serán valorados integrando las categorías contempladas en el listado de validez (características psicológicas del menor, características de la entrevista mantenida con él, aspectos motivacionales que informan acerca de la posibilidad de que el menor tenga interés en proporcionar una declaración falsa y cuestiones relacionadas con la investigación).



El SVA no está destinado a ser aplicado en todos los casos, ni a todas las personas ni en cualquier circunstancia. Conocer su correcta aplicación no sólo requiere una amplia formación académica, sino también, quizá lo más importante, contemplar sus indicaciones y limitaciones.
El objetivo de este trabajo es describir los principales errores en su utilización y clarificar los procedimientos indicados para las diferentes hipótesis a ser analizadas.

Es perentorio que la persona que realiza la evaluación no tenga especial empeño en “descubrir” abusos sexuales sino que debe ser lo más neutral posible y abierta a que los hechos invocados puedan haber sucedido o no. De lo contrario, fácilmente podrá caer en el error del sesgo confirmatorio, esto es, que tratando de confirmar una hipótesis se tienda a valorar más positivamente aquellos elementos que la confirmarían, pasando desapercibidas las declaraciones o circunstancias que la negarían (Tversky y Kahneman, 1974).

Siguiendo el método de falsación (Popper, 1959), se deben analizar todas las hipótesis formuladas y de qué forma pueden falsarse o no, de acuerdo a los antecedentes aportados. Raskin y Esplin (1991) plantean cinco hipótesis que deben ser analizadas por el evaluador. La hipótesis principal sería que la declaración es válida, a la cual le siguen las hipótesis alternativas: a) la declaración es válida pero el menor ha remplazado la identidad del agresor por la de una persona distinta, b) la declaración es válida pero el menor ha sido influenciado o ha inventado información adicional que no es verdadera, c) el menor ha sido presionado por una tercera persona para que formule una versión falsa de los hechos, d) por intereses personales o para ayudar a terceras personas el menor ha presentado una declaración falsa y e) a consecuencia de problemas psicológicos el menor ha fantaseado o inventado su declaración. No obstante, una crítica a estas cinco hipótesis es que no contemplan el error como fuente de una falsa declaración. Así pues, debe contemplarse también la posibilidad de que el menor esté relatando un hecho falso por un error de interpretación o por contaminación no intencional de sus recuerdos dando lugar a un falso recuerdo. La propuesta de Raskin y Esplin no es más que orientativa y las hipótesis deben formularse específicamente para el caso evaluado.
Siguiendo la lógica de la falsación de hipótesis, el SVA suele comenzar con las siguientes preguntas: ¿cuál es la fuente de esta declaración?, ¿la declaración describe una experiencia personal del testigo o tiene otra fuente?, ¿cuáles son las posibles razones de una declaración incorrecta?
El origen de las declaraciones incorrectas puede ser distinto y el grado de conciencia del testigo sobre su declaración también. Así, en términos generales puede tratarse de a) errores no intencionales (falta de competencia para testificar, errores inadvertidos o falsos recuerdos) o b) mentiras intencionales Mientras que en los falsos testimonios deliberados el sujeto es consciente de que está mintiendo, los sujetos que aportan un testimonio basado en falsos recuerdos están convencidos de que aquello ocurrió, equivaliendo su recuerdo en calidad al de un testimonio verdadero (Bruck y Ceci, 2009Erdmann, 2001Loftus, 2005Volbert y Steller, 2014). Köhnken (2004) señaló las dos razones principales de las declaraciones incorrectas:

Errores no intencionales


Una declaración puede ser incorrecta debido a errores no intencionales (y tal vez inconscientes). Estos pueden ser, por ejemplo, el resultado de la percepción incompleta, falta de atención para el evento en cuestión, olvido o confusiones de memoria. En contraste con los falsos recuerdos, sólo ciertos detalles dentro del relato sobre un acontecimiento real se ven afectados por este tipo de errores.
No existen métodos para evaluar si una determinada variable pudo o no dar lugar a la incorporación de detalles incorrectos en ese testigo en particular. Sin embargo, sí existe un gran cuerpo de conocimientos provenientes de la investigación empírica sobre la exactitud de las declaraciones de testigos y de las variables que pueden afectar positiva o negativamente a la precisión de un testimonio (Ceci et al., 1989Hritz et al., 2015Manzanero, 2010Toglia et al., 2007). Los resultados de estos estudios no pueden interpretarse en el sentido de que un testimonio sea correcto o no, sino más bien indican cierta probabilidad de errores basados en los aportes del conocimiento empírico. Por lo tanto, el método apropiado es un análisis de riesgos. La pregunta aquí es: ¿qué riesgo hay de que sean cometidos errores involuntarios cuando una determinada variable está presente durante los procesos de codificación, almacenamiento y recuperación?
Así pues, resulta importante a la hora de valorar esos riesgos evaluar las habilidades para testificar, que pueden ser reducidas en niños muy pequeños (Manzanero y Barón, 2014). Los niños menores de cuatro años por lo general no poseen las habilidades cognitivas que se requieren para la correcta percepción, el almacenamiento en la memoria, la recuperación y la identificación de la fuente de la información. Debe tenerse en cuenta que esto es una regla general y niños de la misma edad difieren en sus habilidades cognitivas. Además, es muy posible que un niño de corta edad pueda describir correctamente un hecho que ha ocurrido hace unos minutos, mientras que después de un tiempo puede no existir una descripción que pueda ser útil en términos forenses. Además, será relevante aquí distinguir entre memoria semántica (conocimientos de orígenes diversos) y memoria episódica (recuerdos anclados espacial y temporalmente en la biografía de la víctima).


A la vez, es importante considerar que alrededor de la edad de cuatro años, y tal vez hasta los seis años, es recomendable evaluar las habilidades cognitivas mediante pruebas del nivel de desarrollo, así como una recolección de su historia mediante entrevista con los padres u otras personas relevantes (Manzanero y González, 2013). Si el niño ha recibido tratamiento médico o psicológico es necesario considerar todos los informes relacionados.

En caso de limitaciones cognitivas asociadas a una discapacidad intelectual (Manzanero, Recio, Alemany y Cendra, 2013), sería necesario una valoración del grado de discapacidad y su afectación a sus habilidades para testificar (Contreras, Silva y Manzanero, 2015) antes de evaluar el contenido de sus declaraciones. Sin embargo, ello no significa que esta persona no posea competencias para testificar (Manzanero, Contreras, Recio, Alemany y Martorell, 2012). A veces no todas las capacidades cognitivas se ven afectadas de forma similar. Por otra parte, es importante evaluar si las limitaciones cognitivas se encuentran asociadas a la presencia de una psicopatología (por ejemplo, psicosis infantil o TDA) como así también considerar el consumo de tóxicos antes, durante o después de los supuestos hechos. Por otro lado, podría ser necesario adaptar los procedimientos de análisis de contenido a estas personas, ya que algunas investigaciones muestran que el contenido de las declaraciones puede variar para esta población (Manzanero, Alemany, Recio, Vallet y Aróztegui, 2015).
Otra fuente de declaraciones incorrectas no intencional son los falsos recuerdos, que pueden ser generados por a) una reinterpretación errónea de hechos que tuvieron lugar pero no responden a conductas de abuso sexual, b) inadecuados formatos de entrevista en el contexto de la investigación policial y judicial y c) inadecuados procedimientos terapéuticos. Loftus y Davis (2006) especifican tres tipos de falsos recuerdos: a) recuerdos selectivos o fallos selectivos en la recuperación, b) recuerdos falsos de hechos que los sujetos no han vivido realmente y c) distorsiones o alteraciones de la memoria de hechos vividos por los sujetos. Por otro lado, habría dos fuentes generadoras de estos fallos de memoria: a) procesos inferenciales y esquemáticos y b) fuentes de información sesgada. El principal problema con los falsos recuerdos es que la persona que los sufre cree estar convencida de que eso es lo que ocurrió, porque es lo que recuerda.

Las entrevistas sugestivas tienen un alto riesgo de crear falsos recuerdos. Las investigaciones han demostrado que la repetición de preguntas sugestivas puede producir declaraciones muy similares a los relatos de experiencias vividas realmente (Ceci y Bruck, 1993Eisen et al., 2001Westcott et al., 2003).

Desafortunadamente, no hay métodos que puedan aplicarse para distinguir entre recuerdos falsos y reales, ya que sus características no siempre difieren, al tiempo que distintas variables (por ejemplo, el tiempo transcurrido entre la generación del falso recuerdo y su recuperación para el análisis y estrategias de preparación de las declaraciones) afectan a sus rasgos característicos (Manzanero, 2009Manzanero y Diges, 1994aManzanero y Diges, 1995).


El supuesto del CBCA se basa en la hipótesis de Undeutsch (1967), la cual establece que un testimonio basado en una experiencia real difiere en cuanto a su calidad y contenido de un testimonio basado en un acontecimiento imaginado. Esta hipótesis se fundamenta en que un testigo que cuenta un episodio vivenciado puede basarse en una representación autobiográfica episódica que contiene una multitud de detalles, mientras que un testimonio basado en una mentira acude a scripts que contienen sólo datos generales de un evento. Sin embargo, este supuesto no distinguió entre mentira deliberada y falsos recuerdos.
Volbert y Steller (2014) revisaron separadamente la capacidad del CBCA para diferenciar entre (a) declaraciones verdaderas y mentiras y (b) declaraciones verdaderas y sugeridas. Concluyen que tanto los análisis teóricos como la investigación empírica no indican diferencias cualitativas comparables entre afirmaciones verdaderas y las basadas en falsos recuerdos, debido a que los testigos que dan declaraciones basadas en falsos recuerdos no inventan testimonios falsos de forma activa y, por lo tanto, no hacen ningún esfuerzo para ocultar un engaño, debido a que los sujetos perciben esos falsos recuerdos como reales.

Por lo tanto, si hay sospechas para la hipótesis de la existencia de falsos recuerdos debido a influencias sugestivas, la única manera de evaluarlo es analizar cuidadosamente la historia del nacimiento de la declaración (el contexto de develación). Las preguntas fundamentales que deben ser clarificadas son: ¿cuándo, en qué ocasión, iniciado por cuál estímulo, el testigo por primera vez dice, le dice a quién y qué le dice de los hechos?, ¿cómo respondieron los otros a este relato? y ¿cómo cambió este relato con el tiempo?. Si el primer relato se hizo como respuesta a una pregunta por una persona que ya tenía la sospecha de abuso sexual o durante una terapia, será imposible reconstruir fidedignamente estas conversaciones. Para ello se requeriría una transcripción literal del protocolo de las sesiones de terapia o de las conversaciones previas. Desgraciadamente, este tipo de protocolos literales a menudo no están disponibles y de ser así, como consecuencia, la hipótesis de la sugerencia como fuente de la declaración no podría ser rechazada.

Declaración intencionalmente falsa (mentira)

Una declaración también puede ser incorrecta debido a una mentira intencional. En este caso, si la hipótesis consiste en que la acusación es un falso testimonio fabricado intencionalmente, el procedimiento para su evaluación es el análisis de la calidad del contenido de la declaración. Aquí es cuando resulta útil el análisis de la consistencia de las declaraciones que se han entregado en diferentes momentos y los criterios basados en el análisis de contenido, CBCA.

En resumen, las declaraciones pueden ser incorrectas y, por diversas razones, la mentira consciente es sólo una de ellas. Diferentes causas potenciales de declaraciones incorrectas requieren diferentes métodos y procedimientos para evaluar la precisión y la exactitud de la declaración. Restringir esta evaluación al CBCA lleva el riesgo de ignorar otras posibles razones de declaraciones incorrectas. El CBCA es sólo una herramienta dentro del SVA que corresponde utilizar si se evalúa la hipótesis de una mentira intencional. 

Errores de aplicación


Como se ha descrito, es un grave error reducir el SVA al CBCA. A su vez, es frecuente que el CBCA sea percibido, de manera errónea, como un método cuantitativo, en el que cuanto más criterios se encuentren en una declaración más probable es que esta declaración se considere como creíble. El CBCA nunca ha sido concebido como un método cuantitativo. Esto habría requerido un análisis de los ítems, en el cual quedara demostrado que cada criterio tendrá un peso igual en diversos casos y en varios testigos. Sólo si la homogeneidad y la dificultad de cada ítem fuese igual se habría probado que los criterios podrían evaluarse de manera cuantitativa. Por otra parte, diferentes criterios pueden ser relevantes de forma distinta en circunstancias particulares. Además, la calidad del contenido que se requiere para asumir que un testigo no habría sido capaz de inventar la declaración debe ajustarse por supuesto a sus capacidades cognitivas, el conocimiento, la experiencia, la complejidad del evento en cuestión, etc. Por lo tanto, tratar el SVA y el CBCA como métodos cuantitativos, en una especie de lista de chequeo, es un grave desconocimiento de este procedimiento.

Aplicación más allá de sus limitaciones


A veces se olvida que el SVA no es aplicable si no se cumplen ciertos requisitos. Si se ignoran es casi inevitable que dé lugar a conclusiones erróneas en cuanto a la validez de esta declaración. Köhnken (2004) expone las principales limitaciones para que proceda la aplicación del SVA.

Falta de competencia para declarar


Antes de que una declaración pueda ser analizada utilizando SVA se debe garantizar la competencia del testigo para declarar. Si esta competencia se ve afectada de manera significativa o incluso está ausente por completo no hay posibilidad de un mayor análisis.

No hay declaración disponible

Si un testigo no puede o se niega a dar una declaración de manera verbal, un método que se basa en el análisis de una declaración verbal, por supuesto, no puede aplicarse. A veces, una declaración inexistente o que no se puede utilizar es sustituida por otras producciones, tales como dibujos o juegos. Estos métodos no son válidos para el diagnóstico de abuso sexual (Köhnken, 2006Scott et al., 2014) y, por lo tanto, tienen un alto riesgo de conclusiones incorrectas.

Las partes relevantes para el diagnóstico de una declaración son demasiado cortas o muy simples

Si bien es evidente que un análisis de la declaración no se puede aplicar si no hay declaración disponible, un error frecuente es la aplicación del CBCA a toda la declaración cuando sólo ciertas partes de ella son cuestionables. Por ejemplo, si un niño refiere que ciertas transgresiones sexuales han ocurrido en la escuela y en la declaración entrega una descripción muy detallada del entorno escolar, se proporciona una declaración que puede parecer como extensa y detallada. Sin embargo, este niño no tendría que fabricar la descripción del ambiente de la escuela, ya que es muy familiar. Sólo la descripción del delito sexual en cuestión es lo que habría tenido que inventar. Por lo tanto, el CBCA se debe aplicar sólo a la parte de la declaración en que se describen estas transgresiones, pero no a la descripción del ambiente de la escuela. Si el CBCA se aplica a toda la declaración lo más probable es que dé lugar a conclusiones erróneas. Por lo tanto, antes de aplicar CBCA a una declaración se deben identificar primero las partes relevantes para el diagnóstico. Diagnósticamente relevantes son sólo aquellas partes que, bajo la hipótesis de que la declaración no es correcta, de hecho habría tenido que inventar. Todas las demás partes son irrelevantes para la aplicación del CBCA.

Técnicas de entrevista inapropiadas

Es bien conocido que las entrevistas sugeridas pueden dar lugar a una calidad del contenido de una declaración que es similar a la que se basa en experiencias o percepciones reales (Ceci, Bruck 1993; Loftus y Pickrell, 1995). A su vez, la repetición de entrevistas contiene también un alto poder de distorsión de los recuerdos, con efectos negativos sobre la exactitud y calidad de sus declaraciones. Tal como lo planteara Loftus (1996), cada vez que recordamos la huella de la memoria que lo representa se reconstruye, lo que implica que con cada recuperación los recuerdos se van transformando mediante la incorporación de nuevos datos y la reinterpretación de los ya existentes. Cuanto más tiempo ha transcurrido y cuantas más personas han intervenido con preguntas, más veces se ha tenido que reconstruir el hecho, más información se habrá distorsionado y más se habrá modificado, también, la manera como expresan los sujetos esa información (Manzanero, 1994).


Como consecuencia, el CBCA no puede distinguir entre las declaraciones auténticas y aquellas que resultaron de las entrevistas sugeridas previas, resultando entonces que declaraciones incorrectas debido a entrevistas sugeridas puedan ser juzgadas como creíbles. Por lo tanto, la historia y el desarrollo de una declaración siempre tienen que ser examinadas antes de valorar si procede la aplicación de CBCA. El CBCA puede no ser aplicable si un testigo ha sido entrevistado inapropiadamente por otras personas, por ejemplo la policía o un terapeuta, y el evaluador sólo tiene acceso a una síntesis de un protocolo escrito. En tales circunstancias, se requiere un protocolo textual que incluya la redacción literal de preguntas y respuestas. El CBCA no se puede aplicar a un protocolo resumido que ha sido escrito por un entrevistador.


La aplicación del CBCA necesariamente requiere de una declaración que se haya obtenido utilizando técnicas de entrevista apropiadas. No sólo se deben evitar preguntas o comportamientos sugeridos. Se debe tener especial cuidado en evitar las preguntas que podrían llevar al testigo a producir ciertos criterios. Si se pregunta a la víctima específicamente por los criterios (y además se hace mediante preguntas sugeridas) parece obvio que se incrementará la probabilidad de que se cumplan los criterios, aunque de forma ficticia. Por esta razón sólo puede considerarse la información que el testigo aporta de manera espontánea. El testigo debe tener la oportunidad de producir un relato libre sin ser interrumpido por preguntas. Por otra parte, algunos criterios pueden ser destruidos por el comportamiento inapropiado del entrevistador. El criterio de “producción desestructurada”, por ejemplo, requiere que el relato del testigo no sea guiado o estructurado por el entrevistador. Como consecuencia de ello, la aplicación de SVA y CBCA no sólo requiere de una sólida formación en la codificación de los criterios, sino también una formación fundamental en técnicas de entrevista.