Muchos se preguntaran y hasta opinaran sin saber
en profundidad que es el CORONAVIRUS, esta epidemia que lleva más de Dos mil
trescientas personas muertas. Ahora en breve explicare que es este virus que tiene en alarma a las
autoridades mundiales en salud.
Es un virus que pertenece a la familia
Coronaviridae, subfamilia Orthocoronavirinae. Causa la enfermedad conocida
oficialmente como COVID-1
Los Coronavirus son Virus de tipo ARN de
aproximadamente 30.000 bases, es el más grande Genoma de ARN para un virus
Animal. Esta familia está compuesta por tres grupos de virus de los cuales dos incluyen coronavirus
humano, estos son los causantes de un 16% de los refriados comunes. Aunque
se viene presentando dentro de estos dos
grupos otras clases de coronavirus y ocasionan neumonía atípica. Así es
denominado porque su causa es atípica así como su presencia clínica
El origen del Coronavirus es desconocido
muchos lo asocian por provenir de animales y que genero una mutación. Otros dicen
que es producto de un laboratorio y es un arma letal para atacar, pero esta
versión es poco probable así como la fabricación de la industria farmacéutica.
Este virus se trasmite de humano a humano a través
de cuencas fluviales, tuberías de agua y la alta densidad de la población
genera un alto riesgo de contagio. E detectó por primera vez en el mes de
diciembre de 2019 en la provincia de Hubei, en china y es una especie de
coronavirus denominado COVID – 19.
Que sucede con las mercancías que vienen desde la china?
No existe medidas oficiales de las autoridades
frente a esas mercancías provenientes de
china adicional a los controles que se hacen rutinariamente.
Las recomendaciones estándar para
prevenir la propagación de la infección incluyen lavarse las manos
regularmente, cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar, cocinar bien
la carne y los huevos. Evite el contacto cercano con cualquier persona que
presente síntomas de enfermedades respiratorias, como tos y estornudos.
Coronavirus impacto
comercial
La crisis provocada por la epidemia de coronavirus
Mientras China intenta contener
la propagación de la epidemia, el impacto inmediato de la crisis del
coronavirus ya se hace patente.
Los gobiernos cuyos ciudadanos en
el exterior han quedado atrapados en las zonas de contagio se debaten entre la
repatriación y el aislamiento de aquellos que, de regreso a casa, podrían ser
portadores del virus.
Algunos países han cerrado sus
fronteras al ingreso de ciudadanos chinos. Y, en algunos lugares, ha habido
-quizá de forma inevitable- una desagradable e injusta
estigmatización de
China y de los chinos.
El impacto económico de la crisis
también es evidente. Pero es imposible saber cuánto se extenderá esta situación
y prever sus repercusiones para Pekín. Todo depende de cómo se desarrolle la epidemia.
¿Impacto duradero?
Como destaca Bonnie Glaser, directora del
Proyecto sobre el poder de China del Centro de Estudios Estratégicos e
Internacionales (CSIC, por sus siglas en inglés): "el impacto sobre la
percepción de (el presidente) Xi Jinping en el país y en el exterior dependerá
de la duración del virus y de su impacto en la economía de China)"
"Si el Partido Comunista
de China controla la propagación de la epidemia y pone fin a la crisis, pocas
personas en China seguirán criticando al partido por su lenta respuesta inicial
y por sus intentos para ocultar el brote", señala.
Pero, ¿cuál puede
ser el impacto duradero de la crisis?¿Hasta qué punto podría cambiar la
percepción existente sobre China, sobre
Xi Jinping y sobre la dirección en la que este ha enrumbado el país?
¿Cómo podría esta
crisis afectar la relación clave entre Pekín y Washington? Y, ante los claros
síntomas de una "guerra fría" tecnológica en desarrollo entre ambos
-la batalla por la tecnología 5G y por la inteligencia artificial-, ¿podrían
las tensiones derivadas de esta crisis del coronavirus empeorar las cosas?
Veamos primero qué
nos dice esta crisis sobre China.
"La primera,
que ya está siendo transmitida a través del cuerpo diplomático de China es que
el país ha tomado medidas extraordinarias para contener el virus, tanto por el
beneficio de su pueblo y como un regalo para el resto del mundo", explica.
Según ellos, estas
acciones "son posibles por el particular modelo autoritario de
China".
Pero existe una
segunda narrativa según la cual "China
perdió un tiempo muy valioso en atender la crisis debido a su sistema político
y a su decisión de silenciar a las voces independientes", dice Economy.
"Además, bajo
Xi Jinping, los funcionarios locales se han vuelto más temerosos de reconocer
que las cosas no marchan bien. Esto también ha dificultado tener una respuesta
eficaz", agrega.
Como observadora experimentada de
China, Elizabeth Economy me dijo que lo que le parecía especialmente
preocupante es que "incluso tras la muerte del doctor Li Wenliang, el
Partido Comunista sigue persiguiendo a las voces independientes".
i fue visto por muchos en China
como un soplón y por otros, como un héroe. Fue el hombre que por primera vez
alertó sobre la amenaza que suponía el brote del nuevo coronavirus en Wuhan. Él
mismo murió víctima de la enfermedad.
Pero, ¿cuál es la visión que el
resto del mundo tiene sobre lo que ocurre?
Peso en la economía global
Elizabeth Economy dice que no cree que el
coronavirus cambiará la imagen del gobierno de China y que, más bien,
"alimentará las creencias preestablecidas".
"Los partidarios destacarán la impresionante movilización de
recursos, mientras los detractores pondrán el foco sobre la falta de
transparencia y su preocupación por la inexactitud de la información
china", opina.
En el frente económico, sin embargo, el
impacto podría ser significativo, incluso con solo poner de relieve cosas que
ya sabemos.
La pandemia ha subrayado el peso de China en
la economía global y en la importancia de contar con redes de suministro
diversificadas.
Según Economy, "quizás esto va a estimular a más empresas a no colocar
demasiado el peso de su manufactura en China o a no depender demasiado de su
mercado interno".
Durante una reciente conferencia de seguridad a la que asistí en
Múnich, la sombra del coronavirus y su posible impacto en la relación a mediano
y largo plazo entre Washington y Pekín eclipsó gran parte del debate.
Acuerdos comerciales
"Las empresas estadounidenses llevan
tiempo pensando en reducir la exposición de su
cadena de suministro a China,
dado el aumento de las hostilidades comerciales, además de que la fuerza
laboral china es cada vez más costosa e ineficiente", me dijo.
Con el coronavirus, "las empresas
estadounidenses pueden tener ahora la excusa que necesitaban para hacer esa
jugada. Obviamente, es un ejemplo extremo, pero es una posibilidad muy real en
la medida en la que el coronavirus siga causando caos".
Bremmer argumenta que como mínimo, "el
coronavirus hará muy improbable
que China sea capaz de cumplir con la 'Fase uno' del acuerdo
comercial que
recién firmó con EE.UU., lo que intensificaría más aún la tendencia hacia la
desvinculación entre EE.UU. y China".
Glaser coincide en que China tendrá
dificultades para cumplir con los compromisos que hizo en la "Fase
uno", pero cree que "EE.UU. probablemente se lo deje pasar".
"Hostilidad bipartidista"
"Si el coronavirus comienza a tener un
impacto real en EE.UU. -y nada menos que durante un año electoral- es más
probable que veamos al presidente Trump tomar una postura mucho más agresiva
ante Xi. Y esto no será una simple retórica vacía", dice.
"Dada la línea dura bipartidista que ya
existe ante China en EE.UU. estos días, una decisión de Trump para volverse en
contra de Xi tendría un verdadero impacto en la relación entre las dos únicas
superpotencias económicas del mundo", agrega.
Esta hostilidad
bipartidista hacia China quedó claramente en evidencia en la conferencia de
Múnich.
La presidenta de la
Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, encabezó una gran delegación
del Congreso y habló abiertamente contra los chinos, especialmente en lo que
respecta a la rivalidad tecnológica.
Pero para mí no se trataba solo de negocios o tecnología. Había un claro elemento
ideológico en el debate.
Mark Esper,
secretario de Defensa de EE.UU., prefirió referirse a las acciones del
"Partido Comunista Chino" en lugar de "China".
Texto tomado de BBC News Mundo.